Piatti y Aduriz certificaron la primera victora valencianista de la pretemporada
Debutó el Valencia con victoria (0-2), en el primer partido de la pretemporada, ante el PSV. El primer bolo de verano supuso la primera oportunidad para ver a los nuevos fichajes valencianistas desenvolverse sobre el terreno de juego con la elástica naranja.

Alves, Ramí y Piatti debutaron con buen pie. El portero no tuvo excesivos problemas, resolvió bien. El central francés comenzó a demostrar el por qué de su fichaje. Ramí es un auténtico muro contra el que sus rivales chocan una y otra vez. Además de ser un pertento físico, dejó alguna muestra de su calidad como pasador en largo. Fueron varios los desplazamientos largos de balón que, saliendo de sus pies, terminaron en buen puerto. Con Rami en el centro de la zaga el VCF gana en seguridad y contundencia defensiva, algo que fue una de las lacras del equipo en la pasada campaña.
Piatti, que se encargó de abrir el marcador, dejó muestras de su caracter incisivo. La electricidad y verticalidad del argentino puede ser una de las armas importantes en el ataque valencianista. En su debut fue quien puso la chispa al encuentro. Sin duda necesita crecer como futbolista, pero lo tiene todo para convertirse en un hombre importante. A medida que avance la pretemporada podremos ver la velocidad del mediopunta valencianista, que sin duda, con una buena forma física puede destrozar más de una defensa contraria.
Aduriz fue el encargado de marcar el definitivo 0-2 que cerraba el encuentro. El vasco cazó un buen centro de Feghouli, muy activo en los minutos que tuvo, y de un buen testarazo batió la puerta de Isaksson.
Así pues, buen comienzo de pretemporada para los de Unai. Mejor en la segund mitad que en la primera, pero dejando muestras de solidez en el juego. Es pronto para aventurar el futuro pero no cabe duda que siempre es mejor comenzar con buen pie. La tranquilidad es necesaria para trabajar conceptos que den resultado a medio plazo.
La imagen del día la protagonizó David albelda. El de la Pobla Llarga volvió a lucir el brazalete de capitán que, en su día, le retiró Ronald Koeman por orden de Juan Soler. Ha llovido mucho desde aquellos días y de la polémica decisión se ha hablado en este blog largo y tendido, por eso no creo que expresar de nuevo mi opinión sobre lo que entonces sucedió tenga sentido. Entrar en disusiones bizantinas no es demasiado inteligente y además no resulta nada productivo. Por eso lo que es importante analizar no es lo que ocurrió en aquel momento sino lo que está sucediendo ahora.
Al respecto de la capitanía de Albelda, mi postura es francamente favorable. Repasando uno a uno los nombres de los integrantes de la plantilla, se me antoja que no existe nadie con más rango sobre el terreno de juego que David. Es cierto que hay jugadores mucho mejores que él, pero el capitán no tiene que ser necesariamente la estrella del equipo sino el que más oficio tenga para el desempeño de la función que se le encomienda. En eso Albelda es el mejor del equipo. Sabe presionar a los árbitros, maneja las situaciones complicadas con gran solvencia, tiene la madurez necesaria para mandar en el campo y en el vestuario y puede erigirse en representante de dicho vestuario tanto en el trato diario con el club como ante los medios de comunicación.
No sé si la capitanía de Albelda ante el PSV fue circunstancial o no pero si que me parece una medida acertada. El pasado año vimos como la carencia de un capitán solido sobre el campo perjudicaba en no pocas ocasiones al equipo. El respeto arbitral también se trabaja sobre el césped y en eso los Joaquín, Mata, Navarro o Miguel no estuvieron en el papel que de ellos se esperaba. En campos como el Bernabeu vimos como, en los momentos complicados, la figura de Albelda emergía para dar personalidad y caracter al equipo, haciendo las funciones de capitán sin brazalete y cubriendo el trabajo que otros debieron realizar.
No sería una medida desacertada darle el brazalete de segundo capitán a algún jugador joven, con personalidad que tenga posibilides de jugar durante años en el equipo che para que pueda crecer al lado de Albelda. El mediocentro che está próximo a su retirada y ya hay que andar pensando en la labor del capitán de la próxima campaña. Pablo o Jordi Alba pueden ser los perfectos sucesores de Albelda en la capitanía. Pablo ya ha dado un paso al frente, actitud ciertamente positiva la del de Castellón. Prevenir es acertar.