Timo Hildebrandt dejó de ser miembro activo del equipo desde el mismo momento en que pisó el vestuario y vio que Cañizares era un hueso duro de roér. Bajó los brazos en aquel mismo instante, pero la fortuna le despejo el camino hacia el éxito, la decisión de aparttar a Cañizares por parte del holandés innombrable, le brindaba la oportunidad de convertirse en el portero titular del Valencia CF de los próximos años.
Lo que ocurre es que los despropositos del holandés de las mejillas rojas y nariz colorada provocaron que Timo no puediese desplegar su juego tal y como le hubiese gustado, las goleadas se sucedían y su inseguridad bajo palos crecía al ritmo que la del resto del equipo.
Al terminar la temporada pensó que había sido un mal sueño y que con el cambio de directiva y entrenador se vislumbraba un futuro acorde con sus espectativas, pero llegó Renán y de nuevo Timo bajo los brazos y optó por no competir.
A Timo no le ganó la partida Renán, tampoco lo hizo Guaita, Hildebrant decidió no competir, se encerró en si mismo y culpó al mundo entero de su desgracia. Maldita desgracia la de pelear cada semana por ser portero titular de uno de los equipos más laureádos de Europa.
No hay caso Hildebrant, el club tiene que actuar como una entidad seria y hacerle entender que él es el único responsable de la situación y que en consecuencia tiene dos opciones innegociables:
- Encontrar un equipo que pague lo que el Valencia pagó por su contratación
- Seguir en el equipo hasta que finalice su contrato.
El Valencia no puede permitir que este fichaje suponga una nueva perdida económica en sus maltrechas arcas. Su salida a un precio de saldo, además de una mala inversión supondría un nuevo desembolso destinado a la contratación de un nuevo portero, lo cual no debería suceder.
Timo, si yo fuese presidente lo tendría claro, pero con Soriano puede que la vida te sonría de nuevo y acabes en un equipo en el que seas la estrella sin tener que competir. Esperemos que no sea así.

El Valencia no puede permitir que este fichaje suponga una nueva perdida económica en sus maltrechas arcas. .... digamos que vino (o lo trajo Carboni) por 0 euros y en el último año y medio ha recibido más puñaladas traperas que otros en toda su vida.... desde las perrerías que le han hecho aquí como las de Löw en la selección alemana.
ResponderEliminardigamos que tienes razón, podría haber reaccionado como lo hizo Zigic y seguir compitiendo, sin embargo llegó con los brazos bajados y así continuó. Nunca quiso competir
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