No me chilles que no te veo. Así fue la segunda parte
Tras el empate a dos de Riazor y la consecuente eliminación del Valencia de la copa, solo puedo decir que a Unai le sale todo al revés. Emery renunció a la copa tras la derrota de Mestalla, por eso alineó a Vicente, Zigic, Fernandes, Moya, Miguel y se dejó en casa a Mata y Bruno y en el banquillo a Villa, Banega y compañia.
Unai pensó que la liga es lo que importa y que el partido del sábado ante el Villarreal es más importante que el de esta noche ante el Depor, algo que puedo entender, no hay plantilla para tres competiciones porque hay diez jugadores que no están por la labor. Pero los reservas se pusieron las pilas y con dos centros magnífícos de Miguel, Nikola Zigic remontaba la eliminatoria en apenas 30 minutos.
A partir de ahí, Unai se lo tomó en serio, pensó que ya que todo se ponía de cara lo mejor sería aprvechar la ocasión y seguir adelante en la eliminatoria. Y es ahí donde llegó el problema, porque Unai hizo lo que siempre hace cuando el equipo va por delante en el marcador, dejar que el mediocampo se funda, permitir que Miguel se muera en el campo, ver como Vicente y Silva se diluyen y no reaccionar hasta que llega la reacción del contrario.
Si señor. Cuando quiso perder, el equipo se adelantó por dos veces en el marcador y cuando quiso jugar a entrenador facilitó la remontada del Depor, como el día del AT. Madrid, del Sporting, del Eslavia, etc.
Por eso, un consejo, que no juegue más a entrenador, que lea los blogs y haga lo que cualquier aficionado de a pie haría, es decir, aplicar el sentido común.
Liberados de la copa, hay que ganar al Villarreal y meter más tierra de por medio con el Sevilla que, para los que gustan de las apuestas, apunten la goleada que le puede caer en el Nou Camp.