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Cinco horas con Salvo. El futuro del Valencia en juego


El Consejo de Aministración y el presidente se reunieron durante casi cinco horas
El consejo de administración del Valencia CF se reunió ayer para analizar la situación económica y deportiva del club. Hay que recordar que el presidente, Amadeo Salvo, ha estado ausente durante los últimos días y que durante su viaje se han producido algunas circunstancias dignas de analizar.

La destitución de Braulio Vázquez, del cargo de Director deportivo, y su sustitución fue uno de los temas estrella de la tarde. La intención de Amadeo Salvo está clara; una vez destituido Braulio, llega el momento del cambio de modelo. El VCF no tendrá un director deportivo al uso, sino un equipo de trabajo que se encargará, tanto del scouting como del seguimiento de la cantera y del refuerzo de la parcela deportiva del primer equipo. Es quizá este el punto más caliente de todos.

En la práctica, la decisión de introducir nuevos elementos el el staff deportivo del club no es más que una invitación a Djukic para que abandone el cargo. Cualquier entrenador con dignidad se opondría a trabajar con un preparador físico que no sea el de su equipo de trabajo o con un entrenador táctico que de instrucciones paralelamente al entrenador. La perdida de confianza de Salvo con el serbio es más que manifiesta, solo hay que esperar a que el VCF tropiece ante Elche, At. Madrid o Real Madrid para tener la excusa perfecta y mostrarle el camino de salida al entrenador.

Puede que el aficionado se pregunte por qué no destituye ya a Djukic. La respuesta es fácil. Una vez fuera del club Braulio Vázquez y hasta que se contrate a un nuevo responsable deportivo, el único que puede destituir al entrenador es Amadeo Salvo, algo que, a los ojos del aficionado dejaría a Salvo como un dirigente presidencialista y pondría en cuestión la contratación del nuevo equipo responsable de la sección deportiva. Si todo lo decide Salvo, para qué hay que contratar a nadie.

Así pues, tenemos una dirección deportiva inexistente, un presidente que viaja constantemente en busca de dinero para afrontar la finalización del estadio y que, hasta el momento no ofrece solución al mayor de los problemas financieros del club; tenemos a Bankia amenazando con ejecutar el aval de la Generalitat, lo cual dejaría al Valencia a los pies de los caballos y en una situación de riesgo de desaparición inminente (no hay más que ver lo que está sucediendo con RTVV), un entrenador en el que nadie confía, una plantilla poco implicada y falta de garra, de calidad y personalidad en la que no pocos de sus componentes están buscando una salida del club y al equipo inmerso en una crisis de resultados que les aleja de cualquier posibilidad de competir por los puestos champions.

La situación del club es mucho más que grave y, a pesar de que sé que el presidente está buscando soluciones económicas, no basta con anunciar que el equipo vestirá ADIDAS la próxima campaña, ni siquiera basta con anunciar que el costo de las obras del nuevo estadio se reducirá en 60 millones de euros. El equipo necesita ilusión, la afición quiere resultados en forma de juego y personalidad. Los fichajes no pueden ser peores que las salidas porque la devaluación que ha sufrido  la plantilla durante los últimos años ha llegado a un límite que ya no permite ni un solo error más. Si no reaccionan de inmediato el equipo puede caer en posiciones realmente peligrosas y para entonces,  de nada servirá vestir una marca u otra, ni tener un estadio de 70.000 asientos vacíos.

Ayer el consejo de administración del VCF pasó cinco horas con Salvo, lo que ocurrió realmente allí dentro lo desconocemos. Nos llega lo que el club quiere transmitir, que no es otra cosa que tranquilidad y echar balones fuera pero, a estas alturas del partido, a nadie se le escapa que cinco horas con Salvo son muchas como para no haber tomado decisiones importantes y son demasiadas como para pensar que no hayan surgido discrepancias graves entre los miembros del consejo y el presidente.

La hoja de ruta parece clara. El Valencia presentará en los próximos días un nuevo equipo de trabajo que acotará el margen de maniobra del entrenador. Con un entrenador "asistido", lo normal es que éste no permita que se acote su parcela de trabajo y decida dimitir. Si ello sucede, el recambio para el banquillo estará preparado (que a nadie le sorprenda si llega de la mano de Jorge Mendes) y si Djukic decide aguantar, se esperará al primer tropiezo del equipo para llevar a cabo el plan.

Salvo defiende al entrenador públicamente, pero ya no lo hace con la misma energía con que lo hacía semanas atrás. En declaraciones en la Cadena SER, afirmaba lo siguiente:

"La gente a veces focaliza todo en la figura del presidente pero hay un Consejo de Administración formado por siete personas que avalan la continuidad de Djukic al frente de este proyecto"

Dejando una puerta abierta a la destitución del entrador en futuras fechas.


En cuanto a la plantilla, ya se ha dejado caer que el mercado de invierno será calentito para el club. Se prevén varias salidas y alguna incorporación de primer nivel. Hablar ahora de nombres sería especular sin sentido alguno, por eso, lo mejor es esperar a ver como evolucionan las cosas.

Cinco horas con Salvo dan para  mucho y me temo que no nos han contado ni la mitad.

Braulio a por un delantero ilusionante


Braulio Vázquez está trabajando en la incorporación de un delantero de primer nivel. En estos momentos la operación no está confirmada pero de cerrarse devolvería gran parte de la ilusión al valencianismo y serviría de tirón en la venta de abonos.

La negociación no es fácil porque dicho jugador esta cobrando una ficha inasumible para el VCF y para que de llegase a un acuerdo, el jugador tendría que renunciar a una parte muy grande de su ficha. Salvo quiere generar ilusión y sabe que este fichaje atraerá a la gente al estadio, quiere hacer un esfuerzo económico, pero no van a tirar la casa por la ventana.

La presidencia ha marcado el límite al que Braulio puede llegar, quieren intentarlo y en caso de que se consiga lo más probable es que esta llegada provoque la salida de Roberto Soldado, una salida que en estos momentos no se contempla pero que puede pasar a ser prioridad si se concreta la llegada del delantero del que estamos hablando.

No estamos jugando a ningún acertijo, simplemente se trata de no perjudicar una operación que está en sus inicios y que podría romperse si ve la luz antes de tiempo.

Braulio Vázquez está en aprietos


Llorente y Braulio, dos tipos en apuros

El Valencia busca una salida urgente para Fernando Gago, una salida que le deje una ficha libre y le permita incorporar a un nuevo jugador en este mercado de invierno que está tocando a su fin. La cuenta atrás se ha iniciado, los márgenes en los que el club se mueve son muy limitados, tanto en lo que se refiere al tema económico que reduce de forma drástica la lista de candidatos, como al tiempo para realizar dos operaciones de este calibre. 

Si, dos operaciones de calado es lo que Braulio Vázquez debe realizar en cinco días y una de ellas depende de la otra. Es decir, si Gago no sale, no llegará ningún mediocentro que cubra su baja 

Por el momento la única apuesta del cuerpo técnico valencianista era adelantar la incorporación de Javi Fuego, jugador del Rayo Vallecano, que queda libre al finalizar la temporada y que ya ha firmado un acuerdo con el propio VCF para la próxima temporada. 

Pero el Rayo no está por la labor de perder en estos momentos a la pieza fundamental de su centro del campo. El equipo vallecano está cuajando una excelente temporada  y perder a su mediocentro titular (lo ha jugado absolutamente todo) podría desequilibrar el juego del equipo y por tanto, provocar una caída en lo que a resultados se refiere. 

Para compensar la salida de Javi Fuego el Valencia propone la cesión, hasta final de temporada, del canario Viera. El jugador no cuenta con los minutos necesarios y Ernesto Valverde vería con buenos ojos que se marchase a otro equipo de primera en el que pudiese progresar a base de minutos de juego en vistas a recuperarlo la siguiente temporada. 

Pero El Rayo no necesita un mediopunta, es decir, Viera sería bien recibido en Vallecas, pero no les solucionaría el problema que generaría la marcha de Javi fuego. 

Los días transcurren y a Braulio parecen habérsele congelado las ideas. En primer lugar, tal y como mencioné con anterioridad, porque el primer paso de esta operación pasa por la salida de Gago y, aunque han salido informaciones que apuntan a un interés del Inter, lo cierto es que no existe ninguna oferta sobre la mesa. 

Lo más probable es que el Valencia no sea capaz de recuperar un solo euro por el traspaso del jugador en este mercado de invierno. 

Por el momento la situación sigue atascada y los días se consumen. Braulio está en aprietos, veremos si es capaz de salir airoso de esta

El traspaso de Rami o la perdida de identidad de un club


Adil Rami afronta su segunda temporada en el Valencia CF

Acaba de finalizar el periodo estival de fichajes y la plantilla del Valencia CF para la temporada 2012/13 ya está cerrada, o al menos eso es lo que parece. En unas declaraciones sorprendentes, Braulio Vázquez afirmó en la Cadena COPE, que  "Si Adil Rami vuelve a su nivel, es susceptible de ser vendido". Se descarta que este sea traspasado en el mercado de invierno, pero el próximo verano, nadie puede garantizar que el internacional francés vaya a continuar en la ciudad del Turia. 

No hace falta darle muchas vueltas al asunto. El director deportivo del Valencia, en una frase, ha dejado claro cual es la política del Valencia: revalorizar jugadores para, en su mejor momento, venderlos al mejor postor.
Hasta el día de hoy todos o muchos de los aficionados valencianistas éramos conscientes de que esa era la política del club. Es esa una de las múltiples razones, pese a que quieran achacárselo todo a la crisis, de que el aficionado che cada vez se lo piense más a la hora de renovar su pase.

El equipo, en los últimos años, se ha desnaturalizado, ha perdido importantes jugadores, la afición se queda huérfana de referentes y cuando algún jugador da un salto en su nivel y comienza a ser reconocido y admirado por la grada, automáticamente es traspasado.

Así es, lo ha dicho Braulio Vázquez, si Adil Ramí sube su nivel será susceptible de ser traspasado. Contundentes declaraciones en las que avisa al aficionado valencianista de que no verán al mejor Ramí, el Valencia solo es una plataforma desde la que lanzar jugadores hacia equipos grandes porque si, Braulio Vázquez y Manuel Llorente son los primeros que han dejado de considerar al Valencia un grande.

Que nadie pida explicaciones al aficionado, tantas veces tachado de exigente, si desaparece de las gradas de Mestalla. Al fin y al cabo, antes íbamos a ver a un club con el que nos sentíamos identificados, un club en el que los jugadores eran transmisores del sentimiento valencianista y el aficionado recibía de los suyos esa energía que les hacía sentir que el suyo era un club grande.

Hoy los jugadores que llegan al Valencia ya no sienten que su fichaje es un fin en si mismo, la meta de todo deportista; al contrario, el Valencia se ha convertido para ellos en un medio, un medio a través del cual llegar a su meta, jugar en un grande. Porque el Valencia, para sus dirigentes ya no es un grande y, en consecuencia, no puede serlo para sus jugadores.

El VCF y Kevin Gameiro. Una historia equivocada


Laurent Blanc aconsejó a Gameiro que no firmase por el VCF
Inmersos en la búsqueda de un centrocampista que supla la posible salida de Topal y Tino Costa, el Valencia ha visto como salía a la luz su interés por cubrir otra posición, la de delantero. La salida de Aduriz al Athletic obliga a incorporar un nuevo jugador, y como no hay delanteros en el mundo, a Braulio Vázquez, no se le ocurrió otra cosa que intentar cerrar la cesión de Kevin Gameiro. 

Por si no lo recordais, Kevin Gameiro es ese jugador que iba a cerrar un contrato con el Valencia CF y hospedado como estaba en el mismo hotel que Llorente, hizo una "espantá" memorable  y rompió el acuerdo para irse al PSG. Los motivos de aquel gesto despectivo hacia Llorente y hacia todo el valencianismo había que buscarlos en la recomendación que le hizo Laurent Blanc, advirtiéndole que si venía a Valencia probablemente no jugaría la Eurocopa y que su mejor destino para hacerse con un puesto fijo en la blue, era el equipo parisino. 

Kevin le dio la espalda al Valencia y siguió los consejos del seleccionador de su país, y a la postre apenas jugó con el PSG y se quedó fuera de la Eurocopa. Hoy su cotización es menor que la del año pasado y su nombre ya no atrae, en tierras valencianistas, como lo podía hacer hace un año. Que se lo quede Blanc y que con él se quede a Braulio por no enterarse de que va esto. Las primeras palabras de Pellegrino en el Valencia sirvieron para dejar claro que no quiere jugadores que no quieran navegar en este barco y Braulio sale corriendo a cerrar la cesión de uno que negó al club y lo humilló públicamente. Alguien debería pedir responsabilidades por permitir que se juegue de esta manera con la imagen del club

Demasiados frentes abiertos


Llorente, Damiá y Braulio aún tienen temas que cerrar


Llega el tramo final de la pretemporada y el Valencia anda inmerso en varios frentes que poco a poco deberá solucionar para afrontar el inicio liguero con la calma necesaria. En lo que a lo extadeportivo se refiere, la actualidad valencianista pasa por el affaire Sisco y el impago del Málaga. Opiniones al respecto las hay para todos los gustos y seguro que todas las partes tienen su porcentaje de razón, pero una cosa está clara, el Málaga además de no haber pagado tiene a una cabeza visible que avergonzaría a cualquier aficionado de bien. Con estos dirigentes no es de extrañar que la liga vaya directa al matadero. No hace falta remover los asuntos que tan mal huelen y menos aún darle cancha a un tipo que estaba en la directiva que ha llevado al equipo a la ley concursal y que ahora viene dando lecciones. Menos largar y más pagar. Después, si quieren que hagan el Ramadán o lo que les venga en gana, en eso no nos meteremos, pero piquito cerrado y la pasta por delante.

Otro tema extra deportivo es el referente a la publicidad en la camiseta del Valencia. Según palabras de Damiá Vidagany, no llegan ofertas acordes al caché que la institución merece porque el mercado nacional está en clara recesión y debido a la falta de proyección internacional del equipo, las grandes marcas no pueden llegar a los precios que el VCF marca. No dudamos que sea así, que con la crisis que estamos viviendo, para mantener la rentabilidad de la publicidad las marcas necesiten vender el producto en el exterior. Damiá lo ha dicho, falta proyección internacional, asi que ya lo sabes, Damiá, tu eres el Dircom. Manos a la obra y a vender la imagen del club. Que ya va siendo hora.

El ritmo de venta de pases ha descendido un año más. El Valencia ha abierto el plazo para los nuevos abonados con el objetivo de alcanzar la cifra de 40.000. Atrás quedan los tiempos en que ser socio del VCF era tarea casi imposible. Tal vez Llorente debería plantearse una nueva forma de captación. Hablaba Llorente de crear ilusión, no dudo que ayuda, pero tal vez la ilusión combinada con mejores precios y más facilidades de pago ayudarían a la consecución de mejores resultados. De nuevo falla el tema comercial. A ponerse las pilas.

En cuanto a los fichajes, la llegada de un central parece aplazarse para tiempos mejores. Puede que, si el jeque del Málaga se digna a pagar, se afronte último fichaje pero, hoy por hoy, hay más posibilidades de que se refuerce el lateral derecho que el central izquierdo. El nombre de Andreas Beck vuelve a cobrar fuerza. Sea como fuere, parece que la política de refuerzos, un año más, ha sido errática. Demasiados jugadores en la media punta y grandes carencias atrás. A la espera de que se resuelvan estos problemas, Unai ensaya con Topal atrás y reza para que llegue un sustituto de garantías para la posición de Miguel. No se trata de ser agoreros, pero todos recordamos como los fallos puntuales en defensa le costaron al equipo la eliminación de la Copa del Rey, ante el Villarreal, cuando la eliminatoria estaba controlada y la champions ante el Schalke cuando se habían mostrado muy superiores al equipo alemán. Queda tiempo, lo que no hay es dinero.

Mientras se cierran los temas deportivos y extradeportivos, Unai trabaja en la búsqueda, en su cuarta temporada, de un estilo de juego definido. La Everdependencia asusta. Parejo tiene dificultades para acoplarse a la posición de mediocentro y Tino Costa ha participado poco por problemas físicos. Un año más comenzaremos la liga con las mismas dudas en la creación de juego. No aprenderemos jamás





 

Atasco en la entidad valencianista


La confección de la plantilla valencianista a expensas de las salidas de jugadores
Después de unos días de descanso Valencia y ché regresa con vosotros. El verano será largo, puede que larguísimo y tal vez la actualidad valencianista no de para actualizar a diario, es por ello y por otras obligaciones laborales que, tal vez, las actualizaciones en periodo estival sean menos continuas de lo habitual, pero estaremos con vosotros cuando suceda algo digno de reseñar.

Durante estos días han sucedido pocas cosas en el seno del club. Puede que el cambio más notable haya sido el traslado de las oficinas del propio club, porque en lo que a actualidad deportiva se refiere, nada de nada.

La ya consabida presentación de Adil Rami, el fichaje de Dani Parejo y el plantón (vergonzoso que a un club como el VCF le suceda ésto) de Gameiro son las únicas novedades desde que la liga echó el cierre.

La secretaría técnica baraja muchas opciones, pero en éste Valencia, cuando llega el verano siempre sucede lo mismo, los planes se complican y de lo pensado a lo hecho siempre hay una distancia abismal.

No hay salidas. Por el momento, la lista de prescindibles de Unai sigue intacta. David Navarro, Feghouli, del Horno, Fernándes, Banega, etc; todos siguen en el plantel valencianista. Hay que tener paciencia pero el siete de julio, día en que los jugadores regresan a los entrenamientos, se acerca y la plantilla está por hacer. Veremos si Unai también conserva la calma al ver como sus peticiones van postergándose una a una.

No hay incorporaciones. Un central, un lateral derecho y un extremo (para sustituir a Joaquín que presumiblemente reclará en el Málaga), esas son las incorporaciones a realizar. Por el momento todo son nombres pero no ha cuajado nada. Jesús Gámez, Jeffren, Camuñas, Lafita, son los nombres que cobran fuerza en los últimos días, pero del mismo modo hubo otros nombres sobre la mesa y poco a poco fueron perdiendo fuerza. El VCF está a expensas de las ventas, atado de pies y manos, y por eso las entradas dependerán mucho de las cantidades que el club ingrese o se ahorre por la venta de jugadores.

Operaciones como la de Navarro al Neuchatel suizo o la continuidad de Fernándes en la liga turca se han congelado. La salida de Bruno Saltor, a día de hoy, parece más factible que la de Miguel Brito, por lo que el entrenador posiblemente tenga que tragar de nuevo con jugadores a los que no quiere ver ni en pintura.

Otro que podría salir del club es Diego Alves, el flamante fichaje procedente del Almería podría salir de la entidad valencianista sin haber vestido la camiseta ché ni en una sola ocasión. La salida de  David de Gea hacia el Manchester United provocaría el interés de Manzano por el portero brasileño del Valencia. En caso de confirmarse esta operación estaríamos, una vez más, ante un error estratégico de bulto, de la secretaría técnica del VCF que hace apenas unas semanas dejó que César Sánchez se marchase libre al Villarreal CF.

El caso de Banega es más sangrante aún. Unai no traga con el argentino, por eso esperaban que una buena actuación del argentino con su selección elevase el precio de mercado y facilitase su venta. Sin embargo, ahora que, asociado con Messi, comienza a brillar, las dudas asaltan a Braulio quien, a día de hoy, es partidario de su continuidad. Una vez más, las diferencias entre Unai y Braulio comienzan a hacerse evidentes, por mucho que desde el club y la prensa oficialista se quiera camuflar.

Estaremos atentos a los movimientos de los próximos días, en los que las salidas deben empezar a producirse, de lo contrario la planificación de la próxima campaña puede quedar muy condicionada, también la autoridad de un entrenador que renovó pensando que habría limpieza de vestuario y que, a día de hoy, comienza a hacerse a la idea de que muchos de los nombres de su "lista negra" continuarán un año más a sus órdenes.




Falta de profesionalidad ¿...?


Escuché, hace un par de días, la entrevista que Radio 9 realizó a Chori Domínguez. Una entrevista que dejaba entrever el modo en el que funciona la actual plantilla, la brecha existente entre el cuero técnico y algunos miembros de la plantilla y la inexistente relación del entrenador con algunos de los jugadores que la conforman.

No voy a entrar en disquisiciones en torno a si chori tiene razón en un 10 o un 60% de las cosas que dijo, pero si que resulta interesante ver como un jugador -apartado del equipo de forma no oficial- habla del cuerpo técnico y éste no actúa ni confirmando, ni desmintiendo las acusaciones que de ellos se hace.

Entre otras cosas, y leyendo entre líneas las declaraciones del chori, el argentino afirmaba que hay trato de favoritismo del entrenador con algunos jugadores del grupo y, en consecuencia, discriminatorio con otros. Puso el ejemplo de Jonas, a quién chori asegura que se le han dado más oportunidades que a él mismo, dejando entrever que, posiblemente, la causa de ello sea que a él le trajo Fernando Gómez y a Jonas lo ha traido Braulio.

El gallego, Braulio, tampoco se libraba de las críticas. La nula relación con él y la escasa implicación del responsable de la parcela deportiva del club, para resolver algunos problemas, era otra de las patatas calientes que el argentino dejó sobre la mesa. Motivo suficiente para que Braulio saliese de inmediato en los medios a poner las cosas en su sitio y para que el presidente llamase a capítulo al entrenador, a chori Domínguez y al propio Braulio.

Ya no se trata de la imagen pública que del club se da. Que también. El problema es si la imagen que se está dando es la real en cuanto a funcionamiento del club y de sus trabajadores. El nivel de profesionalidad, en caso de ser cierto, estaría rozando el escándalo.

No creo que se pueda permitir que un jugador que piensa que cobra para entrenar sea el ejemplo de profesionalidad e implicación que un club necesita. No culpo únicamente al jugador. El cuerpo técnico está obligado a pelear a diario para que todos se sientan implicados y la presidencia debe actuar en consecuéncia cuando algún jugador no cabe o no quiere estar en la plantilla.

Mucho trabajo por delante es el que tiene Manuel Llorente, si no quiere que el equipo comience la temporada con un vestuario formado por clanes (como acustumbra a ser desde hace años) y mucho más trabajo aún si no hay un cambio en la dirección técnica y en varios de los miembros de la plantilla. A día de hoy, no cabe duda de que la plantilla no respeta ni al entrenador, ni al cuerpo técnico, ni al presidente. Parte de culpa la tienen todos. A cada cual lo suyo.

Con la nariz tapada


Tras el repaso sufrido en la copa, llega la liga. El Valencia se enfrenta el próximo domingo a las 21:00 horas a su vecino de ciudad, de un derbi a otro. Esperemos que este sea distinto. Una vez visto que la humillación sufrida en el Madrigal no ha tenido consecuéncias, no queda otra que mirar hacia adelante, taparse la nariz y continuar como si no hubiese ocurrido nada, hasta que se vuelva a repetir la misma historia. Pero, por si acaso, que no se les ocurra perder.

El club atraviesa un momento complicado, y no hablo de lo económico sino de la dirección deportiva. Llorente está harto de Unai, Unai se siente incapaz de dominar el vestuario y Braulio no se atreve a proponer un cambio de entrenador. Unos por otros y la casa sin barrer.


Son muchas las voces que hablan de la conveniencia de mantener al entrenador hasta el final de temporada, al menos así era hasta ayer antes del partido del Madrigal. Cada cual puede opinar como quiera pero, en mi humilde opinión, este equipo hace mucho tiempo que ha perdido el rumbo, da bandazos, gana partidos de forma agónica, con fútbol extraño y los pierde de una forma mucho más extraña aún. Nada es reconocible en este equipo excepto el caos.

No pasa nada, Llorente no quiere que pase nada. El presidente está por otra labor, puramente económica, cuestión que últimamente me tiene bastante desconcertado. No consigo entender como hace un mes en junta de accionistas se presentaba un informe en el que se hablada de riesgo real de declarar la ley concursal y pocas semanas después se ficha a un central por seis millones de euros y se asegura que se van a pagar otros 10 por un delantero y dos por un un portero (en plantilla están César, Guaita, Moyá y Renan). Llorente debería aclarar estas cuestiones, sobre todo a los accionistas que están pagando las acciones más caras porque hay que cubrir los intereses del préstamo que la Fundación obtuvo de Bancaja para comprar las acciones que ahora ponen en venta.

Lo dicho, tapémosnos la nariz, cerremos los ojos ante la evidencia y acudamos a Mestalla como si nada hubiese pasado, a aplaudir a los nuestros, para que nadie nos culpe de tener una afición que se cabrea por nada y que es poco comprensiva con los suyos. No hay que ser exigentes, basta con mirar para otro lado y dejar que gente con poco o nulo sentido de la responsabilidad y de la profesionalidad siga destruyendo la imagen de un club con 90 años de historia. No pasa nada, que lo hagan, pero cuando el club desaparezca, que los que ahora nos tachan de exigentes no nos tachen de indolentes, por haber dejado morir al club, cuando éste agonizaba.

El Valencia intentará cerrar un fichaje la próxima semana


Braulio Vázquez, Coordinador de la secretaría deportiva del Valencia CF, viajará la próxima semana para intentar cerrar un acuerdo para la incorporación de un jugador en el mercado de invierno.

El Valencia CF ha decidido reforzarse, todo apunta a que lo hará en la parte de arriba, y todo parece indicar que el elegido es Hugo Almeida, sin embargo, puede haber sorpresa. Por el momento puedo adelantar que no se trata de ningún jugador perteneciente a un club español, por lo que el viaje de Braulio tiene como destino una ciudad europea por determinar.

Tampoco hay que poner la mano en el fuego sobre la posibilidad de que el fichaje de invierno, o quién sabe si es mejor decir, el primer fichaje de invierno, vaya a ser un delantero. La parcela defensiva muestra muchas carencias y no sería descabellado pensar que éste viaje tiene como propósito reforzar un puesto en la zaga, que tantos dolores de cabeza le está dando a Emery.

Lo que os puedo asegurar a día de hoy es que la próxima semana, en la que el Valencia puede certificar su pase virtual a la siguiente ronda de champions, Braulio Vázquez, maleta en mano, viajará para intentar concretar un fichaje. Dar más datos sería especular, por el momento eso es lo que os puedo adelantar.

La nota de Braulio


Con la incorporación de Aduritz a la delantera valencianista, el capitulo de fichajes de la presente temporada, según palabras de Manuel Llorente, se da por finalizado. Cinco han sido las incorporaciones que el Valencia Cf 2010/11 ha realizado (Feghouli, Ricardo Costa, Topal, Soldado y Tino Costa). Si a ello le unimos la incorporación, del pasado mercado de invierno, del argentino "chori" Domínguez y las bajas de Baraja, Villa, Silva y Zigic, no es complicado llegar a la conclusión de que el próximo Valencia Cf será muy distinto al de los últimos años.

Ahora toca aliviar la larga lista de jugadores que, por distintas razones, no cuentan para el entrenador. Hasta ahora se ha hecho el trabajo fácil, a Braulio le toca demostrar que también es capaz de hacer el trabajo sucio, con solvencia y de forma resolutiva. La lista es larga, pero hay dos nombres que pueden hacer que la gestión de Braulio séa valorada de forma positiva o por el contrario abocarle al fracaso. Me estoy refiriendo, como no, a Manuel Fernandes y Miguel Brito.
Los portugueses
La dupla portuguesa no cabe en el actual Valencia. Al primero le ha llegado la competencia de Tino Costa y Topal, con lo que, si el pasado año ya lo tuvo complicado, el presente le va a resultar imposible. Hay que recordar que el mediocentro luso costó 15 millones de euros y su rendimiento no ha sido el que todos esperabamos. Todo ello, unido a su alta ficha, hacen del portugués uno de los principales objetivos a cumplir, en cuanto a salidas se refiere.

Hablando de salidas, las del otro portugués, Miguel Brito, son bien conocidas. Precisamente es ese uno de los principales motivos por los que el Valencia busca acomodo al portugués. Sus continuas salidas nocturnas, sus repetidos retrasos, tanto en entrenamientos como en actos oficiales, su personalidad complicada y algún que otro extraño affaire, han provocado que, uno de los mejores laterales derechos de Europa, tenga dificultades para encontrar un club que le de cabida.

Más incoporaciones
De marcharse ambos jugadores y a pesar de lo que el presidente valencianista ha declarado, podría producirse la contratación de un nuevo jugador. La posición de Fernandés está más que cubierta, sin embargo, el lateral derecho quedaría con Bruno Saltor como único jugador específico en dicha posición, por eso, no es descartable una nueva incorporación de última hora.

Marchena
Carlos Marchena es otro de los nombres que ha saltado a la palestra en los últimos días. El Villarreal CF ha realizado una oferta de dos millones de euros por el polivalente jugador sevillano, oferta que el VCF ha rechazado. Las negociaciones continuan y todo hace pensar que, a poco que la oferta alcance los tres millones, el Valencia aceptará la salida del jugador. A Carlos Marchena, flamante campeón del mundo con la selección española, solo le resta una temporada de contrato con el club ché, por lo que esta es la última oportunidad para sacar algún rendimiento económico del jugador, ya que a partir de enero, el central sevillano, podrá negociar su incorporación a cualquier club (para la siguiente temporada), sin el que VCF vea un solo euro por ello.

El sobresaliente de Braulio
Si antes hablaba de que la nota de Braulio al frente de la secretaría técnica del club dependía en gran medida de su capacidad para dar salida a jugadores como Fernandes o Miguel Brito, lo que le otorgaría un sobresaliente, sin lugar a dudas, sería conseguir la venta del lateral izquierdo del Horno El lateral vasco tiene una ficha que esta temporada ronda los 6 millones de euros. Sin duda, el milagro de su salida, supondría un alivo de gran dimensión para las arcas del club.