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El VCF fichará un delantero solo si hay salidas


Amadeo Salvo explica las cuentas del club


Habréis oído millones de veces la clásica frase "antes de entrar hay que dejar salir". Ese es, ni más ni menos, el resumen de la situación del futuro delantero del VCF.  A día de hoy la caja del VCF está vacía. Así lo ha explicado Amadeo Salvo, que ha presentado hoy el resultado de la Due Diligence encargada a la empresa KPMG, y que ha explicado que los ingresos recibidos por la venta de jugadores se han destinado integramente a pagar deudas.

Sin duda el lastre de no haberse clasificado para la Champions league ha condicionado sobremanera la confección de la actual plantilla y especialmente el fichaje del delantero estrella del equipo.

El VCF ha ingresado 40,5 millones por traspaso de jugadores que han servido para cuadrar cuentas. El deficit que arrastra el Valencia obliga cada año a vender jugadores por un valor de 20 millones de euros. A ello hay que sumarle otros 24 millones que dejan de ingresarse por no estar en la máxima competición continental.

Por eso, poniendo los pies sobre la tierra, la única posibilidad de que el VCF fiche a un delantero antes del cierre del mercado estival, pasa por la salida de Pablo Piatti y Aly Cissoko.

El argentino está a punto de dar el si al Rennes. Después de haber quedado apartado del equipo, no cuenta en absoluto para Djukic, el argentino ha aceptado reconsiderar su salida, por lo que es cuestión de horas que se cierre su traspaso al club de Montanier.

Por Aly Cissoko hay varias ofertas, Liverpool, Sunderland y Besitkas se han interesado por el franco-senegalés, pero el lateral valencianista solo quiere ir al Liverpool que es, curiosamente, quien menos dinero ofrece por la cesión y que no acepta siquiera introducir una opción de compra en el acuerdo.

Ambos deben salir en breve. El VCF lo necesita y el tiempo corre en contra del equipo blanquinegro, que este mismo sábado debutará ante el Málaga sin un delantero que sustituya a Soldado y con Paco Alcacer lesionado. Postiga y Jonas son los dos únicos referentes atacantes que tendrá Djukic a su disposición.

Sobre el nombre del jugador que llegará a Mestalla el secretismo es total. Se sabe que será un jugador promesa, joven, rápido, que sepa desenvolverse en el área pero que también sepa llegar desde posiciones más retrasadas sorprendiendo a la defensa. En definitiva, un crack en ciernes a un precio asequible. Dificil tarea.


La Due Diligence pone en evidencia la gestión de Llorente


Manuel Llorente con Társilo Piles

El VCF ha publicado en su página web el siguiente comunicado: 

Este miércoles, 14 de agosto, a partir de las 11:00 horas, en la Sala Antonio Puchades del Club, el presidente del Valencia CF, Amadeo Salvo, y el presidente de la Fundació VCF, Aurelio Martínez, comparecerán en Rueda de Prensa para explicar los resultados de la ‘Due Diligence’ efectuada por KPMG.

Esto no es más que el resultado de la auditoria externa que Amadeo Salvo solicitó en cuanto accedió al cargo presidencial. La Due Diligence depara un panorama desalentador para el VCF y deja al anterior presidente con las vergüenzas al aire. 

Manuel Llorente presumía, cada vez que la ocasión se lo permitía, de haber reducido la deuda del club en poco tiempo. Sus detractores, entre los que se encuentra quien escribe, defendíamos que la reducción de dicha deuda se había hecho, única y exclusivamente, a base de perder patrimonio futbolístico, lo cual menguaba la calidad del equipo y, tarde o temprano, como así ha sido, desembocaría en un menor rendimiento del equipo en las competiciones, en una pérdida de ingresos al no estar entre la élite europea y en una pérdida de prestigio a nivel mundial. 

Pues bien  la tan defendida reducción de la deuda, a la que se aferraba Manuel Llorente para defender su sillón y la remuneración que dicho sillón le reportaba, ha resultado no ser tan grande como se nos quería hacer creer. Según la Due Diligence, como explicará Amadeo Salvo, a la deuda presentada por Manuel Llorente hay que sumarle 75 millones de euros que corresponden al crédito que Bancaja concedió en 2009 a la Fundación del club y que acabó por convertir a la Fundación en máxima accionista y, por tanto, en dueña del VCF cuando era más que evidente que la Fundación carecía de recursos para afrontar los pagos de dicho crédito. 

Dado que Llorente y su Consejo de Administración defendieron siempre que el crédito pertenecía a la Fundación y no al VCF, descontaron dicha cantidad de la deuda del club. Ahora, la Due Diligende pone las cosas en su sitio y atribuye los 75 millones al VCF, con lo que la deuda real del club no asciende a 350 millones que afirmaba Manuel Llorente sino a 420. 

Este hecho supone que el VCF será quien tenga que afrontar el pago de dicho crédito, con lo que la Fundación queda liberada del mismo. Así pues, el engaño de Manuel Llorente queda patente y su gestión en claro entredicho. 

La situación económica del club es más que crítica, mucho más de lo que Manuel Llorente quiso hacernos ver, y lo es tanto que, según la Due Diligence, cuando Manuel Llorente abandona el club la caja del mismo estaba en números negativos, es decir, no solo la deuda es mucho mayor de lo que se dijo, sino que la liquidez para los pagos inmediatos era cero. 

Sin duda el señor Llorente y los suyos tendrán que darle alguna explicación al valencianismo porque, que se sepa, a pesar de la delicada situación financiera del club y del elevado número de acreedores esperando a cobrar, ni el señor Llorente ni ninguno de quienes le rodeaban, con cargos remunerados, dejaron jamás de cobrar ni un solo mes sus emolumentos. 

Lo que se espera del nuevo Consejo del Valencia CF


El nuevo consejo del Valencia fue ratificado anoche con  más del 90%  de los votos a favor

El nuevo consejo de administración del VCF está  conformado por Amadeo Salvo, Juan Cruz Sol, Mónica Escamilla, Miguel Ángel Gil, Salvador Martínez, Jose Manuel Palau y Manuel Peris.

Amadeo Salvo y el nuevo consejo estrenan cargos en el VCF y Djuckic será presentado esta misma tarde. Se inicia una nueva etapa en el Valencia, con un consejo con claro tinte económico y comercial. Esperemos que sean capaces de solucionar los problemas económicos sin mermar las aspiraciones deportivas del equipo. La figura de Juan Cruz Sol es la única referencia con experiencia en el terreno deportivo que habrá en los despachos, espero que se le escuche y que no sea una simple figura decorativa.

Nos jugamos mucho. Llegan fechas decisivas en las que los aciertos y  los errores del consejo pueden marcar el futuro a medio y largo plazo de un club con 94 años de historia, y con un escudo cargado de sentimientos repartidos por toda la geografía del planeta .

No conozco a los integrantes del consejo, por lo que solo puedo valorar sus mensajes, pero me niego a hacerlo. Corren malos tiempos para creer en promesas, por lo que no puedo más que esperar acontecimientos y formarme una opinión en base a hechos ocurridos y no a palabras. Es importante apretar las tuercas cuando las cosas no se hacen correctamente, pero lo es más aún dejar trabajar a quien desembarca en un nuevo destino.

Creo que el Valencianismo debería vivir este cambio con esperanza pero con cautela, dejando hacer pero vigilantes y siempre alerta, para alzar la voz en el mismo instante en que se detecten decisiones dirigidas a beneficiar a terceros y no al propio club.

Quienes desembarcan hoy en los despachos del Valencia no llegan para beneficiar a Bankia, aunque sé que hay que cumplir con las obligaciones contraídas; ni para que el club vuelva a servir de escaparate para empresarios del pelotazo o políticos trepadores que succionan la yugular del club hasta dejarlo moribundo, para después largarse y desmarcarse del asunto como si nunca hubiesen pasado por allí. Quienes cogen las riendas del Valencia CF tienen ante sí el mayor reto de la larga historia del club, es decir, terminar el nuevo estadio, vender las parcelas del viejo estadio, hacer que la deuda desaparezca o que al menos se reduzca hasta el punto de ser sostenible y todo ello formando un equipo competitivo en el que el aficionado che sea capaz de reconocerse, de identificarse con él y de motivarse hasta el punto de llenar las gradas, no del viejo Mestalla sino las del nuevo estadio.

En base a esto se les juzgará y no en base a otros logros. El valencianismo demostró anoche, en la Junta General de Accionistas, con su reprobación al consejo presidido por Manuel Llorente y en los últimos meses por Vicente Andreu, que no aprueba la política de austeridad que únicamente beneficio a la banca mientras el club pierde patrimonio y valor. Hay que hacer frente a los compromisos, pero hay que hacerlo por la vía del aumento de ingresos atípicos y de valor de la entidad. Para ello, es fundamental no dejar de pensar, ni un solo segundo, en clave valencianista. Lo que no beneficie al Valencia CF no se puede llevar a cabo. Bajo ningún concepto.

Buena suerte a quienes hoy toman las riendas del club.





Rus negocia la venta del VCF al dueño del City



Mientras el consejo del Valencia CF y Amadeo Salvo discuten sobre el número de patronos que debe tener la fundación, si es lícito que el presidente ofrezca primas sabiendo que en unos días abandonará el cargo o si la auditoria que ha solicitado la Fundación debe pagarla el Valencia CF o la propia Fundación del club, Alfonso Rus negocia la venta del Valencia CF con un inversor extranjero. 

El pasado lunes Amadeo Salvo presentó en público su proyecto Gloval, un proyecto para la gestión económica y deportiva del Valencia CF de los próximos años. Amadeo Salvo prepara su desembarco en la presidencia del club, a la que accederá elegido por la junta que se realizará el próximo cuatro de junio, con la intención de gobernar la nave valencianista durante varios años, los suficientes como para lograr sus principales objetivos: la venta de la parcela del viejo Mestalla, la finalización del nuevo estadio, la creación de una cantera capaz de abastecer al primer equipo y la potenciación deportiva de la primera plantilla. 

Pero parece que Alfonso Rus tiene otros planes para el VCF. El presidente de la Diputación nunca ha ocultado su intención de presidir el VCF. En los últimos meses ha insistido en su idea,la cual, que según él, solo sería posible en caso de que llegase un inversor capaz de sanear las cuentas del club. 

Pues bien, durante el día de ayer Alfonso Rus se reunió con un jeque árabe, con el cual está negociando la venta del club valencianista y su acceso a la presidencia del club. Se trata de Sulaiman Al Fahim, propietario del Manchester City, que ayer por la mañana se reunió con varios empresarios de la provincia de Castellón, con los que negocia un importante proyecto comercial, y  a las 15:30 horas se reunió con Alfonso Rus, con quien valoró la posibilidad de comprar el club valencianista e invertir en la finalización del estadio de Mestalla y en su posterior comercialización. 

Suleiman Al Fahim

Sulaiman Al Fahim  ha presidido la Unión Árabe para el Desarrollo de Propiedades Inmobiliarias y es representante del Royal Group of Companys. El empresario dubaití ya ha firmado acuerdos con compañías  como la inmobiliaria Gilmar y está negociando con otras grandes empresas. Su proyecto de construir una ciudad cerca de la Meca ha despertado gran expectación y al parecer serán varias las empresas españolas con posibilidades de participar en tan ambicioso proyecto. 

El magnate de los negocios, poseedor de una fortuna incalculable, no solo participó en la compra  del Manchester City  a través de su participación en el Abu Dhabi United Group, sino que es propietario del Porstmuth, equipo de la Premier league. 

Suleiman también ha hecho sus incursiones en el mundo del cine, participando en la producción de Batman. 

El sueño de Rus
Si las negociaciones llegan a buen puerto, parece que el mandato de Amadeo Salvo y su proyecto, al que empiezan a salirle voces en contra, tanto en el Consejo del VCF como en la propia Fundación del club, no durará muchos meses. 

Al contrario de lo que podría parecer, la reunión de ayer no es la primera que el jeque ha mantenido con el presidente de la diputación. Las preguntas están en la calle, ¿llegará a presidir Amadeo Salvo el VCF?, ¿comprará el jeque el club?, ¿cumplirá Rus su sueño de infancia de presidir el VFC?.  

No hay nada cerrado, pero tampoco se puede descartar que se vayan a producir movimientos importantes en las próximas semanas. 

La incertidumbre contagia a la plantilla valencianista


Soldado duda de su continuidad en el club

Si ayer mismo hablaba de la incertidumbre en la que anda inmerso el club y las dudas que generan entre la afición la ambigüedad respecto al futuro del club, tanto en el plano institucional y económico, como deportivo.

Es a este aspecto último al que me voy a referir en esta ocasión. Lo decíamos ayer, el primero en poner las cosas en su sitio fue Valverde, quien, de forma acertada, afirmó la semana en que el equipo jugaba un importantísimo partido ante el Málaga que el Valencia no son ni la Fundación, ni los patronos, ni la Gneralitat; el VCF es el equipo. Valverde hacía abrir los ojos a quienes se agrarran a sus poltronas y a quienes les zarandean para ocuparlas. Estas luchas absurdas, esta indefinición no gusta a nadie y de ahí que el primero en mostrar sus dudas y no querer hablar de su renovación sea el propio Ernesto Valverde.


Matieu no sabe si continuará
Cronológicamente hablando, el segundo en aparecer en escena fue Jeremy Mathieu, a quien el VCF le ha presentado una oferta de renovación que no termina de convencerle. El francés quiere tres temporadas y el Valencia le ofrece dos, pero no es ese el problema que impide que se llegue a un acuerdo. Mathieu quiere saber si estarán en champions o en Europa League, quiere saber si jugadores como Adil Ramí o Roberto Soldado continuarán en el club o saldrán para cuadrar las cuentas, en definitiva, Mathieu duda de que el proyecto que el club le pueda ofrecer tenga las garantías que a él le gustaría tener.

Adil Rami con un pie fuera del club
El central internacional francés hace algunos meses mostró su deseo de seguir ligado al Valencia. En aquel momento anteponía lo deportivo a lo económico y afirmaba que el dinero no es lo que más necesita en este momento. Pero las cosas han cambiado en los últimos meses. Rami, que sufre una lesión que le mantiene apartado del equipo, se está perdiendo los partidos clave de la temporada y es su compatriota Mathieu quien ha ocupado su plaza en su ausencia, desempeñando el rol de central con solvencia. Esto, unido a la necesidad de dinero que tiene el club ha hecho que Ramí sea visto como uno de los hombres con más posibilidades de abandonar el club. El jugador no se ha pronunciado, pero cada día que pasa parece que su futuro está más lejos de Mestalla. Puede que si le preguntasen en estos momentos sobre su futuro, su respuesta fuese bien distinta a la que ofrecía hace algunos meses.

Roberto Soldado duda de su futuro en el club
 Ayer mismo, fue Roberto Soldado quien hizo unas declaraciones un tanto extrañas para un jugador al que le quedan cuatro años de contrato. El ariete che afirmaba que le gustaría retirarse en el Valencia CF pero, a continuación afirmó "No sabemos qué expectativas tiene puestas en el proyecto la gente que entra, si necesitan dinero, si me quieren vender..." dejando bien claro que la incertidumbre el la nota reinante en el seno de la plantilla.

Un proyecto basado en la cantera
Aurelio Martinez, en la presentación de su proyecto para el club, afirmaba que apostarían por un modelo basado en la cantera, en un trabajo que a medio plazo debe dar sus frutos, igual que ha sucedido con el Borussia Dormund.

Basta con darse una vuelta por la ciudad deportiva y hablar con los técnicos de las divisiones inferiores para darse cuenta de que la escuela está atravesando un momento de incertidumbre tal que nadie, y estamos en mayo, sabe si hay que traer jugadores para el Mestalla, si hay que renovar a algunas de las joyas a las que les resta un año de contrato o si, por el contrario, hay que esperar sentados a ver como otros equipos vienen a llevarse a las jovenes promesas sin que se pueda hacer nada para retenerlos. La mayoría de los técnicos del club desconocen si la próxima temporada continuarán en el mismo o no, con lo cual, la actual situación está perjudicando gravemente, no solo a la primera plantilla sino a todos los equipos que conforman la familia valencianista.

Vicente Andreu busca comprador, mientras la Fundación se niega a vender
Parece evidente que los movimientos de Alberto Fabra, Ciscar, Varona,  Salvo, Aurelio Martinez y compañía, lejos de traer estabilidad y confianza están sembrando dudas que se acrecientan a medida que pasan los días. Tampoco ayudan las noticias de presuntos inversores extranjeros que nadie conoce y nunca acaban de llegar, ni la postura de Vicente Andreu pidiéndole a la Fundación que venda sus acciones para que los socios las compren en paquetes de 50.000 euros.

El Valencia continua sumido en una espiral peligrosa en la que los dirigentes del club esperan que la plantilla se clasifique para la próxima champions y así poder ofrecer mayores garantías económicas que eviten que se tengan que hacer más ventas de las estrictamente necesarias, mientras que los jugadores desearían tener la tranquilidad necesaria para afrontar el futuro con optimismo y poder centrarse en ganar los cuatro partidos que restan sin tener que pensar en posibles salidas que no benefician en nada a la cohesión y la concentración del equipo.


Un futuro incierto para el Valencia CF


Amadeo Salvo, federico Varona y Aurelio Martínez

Mientras el Valencia se aferra a los tropezones de la Real Sociedad como tabla salvavidas para estar en la próxima champions, en los despachos las cosas no van mucho mejor. Se diría que la frase que mejor define al club del Cap i Casal es aquella que daba título a la canción de Coque Malla "esperando un milagro".

 Contar los líos institucionales de este club se está convirtiendo en un auténtico dolor de cabeza. Los acuerdos y las traiciones van unidos a cada mano que se estrecha; nadie se fía de nadie, nadie dice todo lo que sabe, nadie tiene la certeza de que lo que conoce es lo que hay.

 Valverde ha sido el primero en entender lo que ocurre. Si le das la mano a un tiburón, te la come. Por eso, si ha de acabar sin brazo, el técnico valencianista reclama que quien le deje sin extremidad no sea un tiburón cualquiera que pase por allí, sino el jefe del cardumen. Todo apunta que, por el momento, ese hombre fuerte del club y la fundación es Amadeo Salvo, el encargado de encontrar una solución a los dos grandes temas que tienen al Valencia en jaque: la venta de la parcela del viejo Mestalla y la finalización del nuevo estadio.


 Terminaremos el estadio e instauraremos un modelo económico y deportivo similar al seguido en los últimos años por el Borussia Dormund. Esa fue una de las primeras manifestaciones públicas de Aurelio Martinez, nuevo presidente de la Fundación, que encandiló e ilusinó, no se si al Valencianismo pero al menos a la prensa de la ciudad. Para Amadeo Salvo todo el proceso se ha de realizar con transparencia, una palabra que en el Valencia CF ha caído en desuso y que pocos recuerdan ya su significado original.

Su plan pasa por ofrecer la venta del viejo Mestalla y la finalización del estadio a cambio de la concesión del terciario que genere este, todo en un pack indivisible. Pero parece que, tras darse de bruces con la realidad, la postura ha variado. El viejo Mestalla puede venderse con independencia de lo que ocurra con el nuevo estadio y con la gestión de su terciario. Se trata pues de un cambio de estrategia que tiene como finalidad facilitar la llegada de inversores sin que tengan la obligación de hacer un desembolso tan elevado. En estos momentos las noticias son confusas. Parece ser que hay tres empresas interesadas y, tal y como informa Superdeporte, una de ellas es Alianz (interesada en la finalización del nuevo estadio y con la que ya se han mantenido varias reuniones; además existe interés por una empresa China, y la tercera está por desvelar.


Amadeo pretende hacer un concurso público y dar la ejecución de las obras a la empresa que presente una oferta más interesante. Teniendo en cuenta que la consecución del estadio ronda los 145 millones, el Valencia podría solicitar un mínimo de 220 millones y conceder el terciario por un número de años a determinar. Pero no son estas las únicas noticias. Al parecer existe una oferta de un inversor extranjero par la compra del club. La postura oficial es la conocida: el club no se vende; pero habrá que esperar acontecimientos porque, a día de hoy, nadie puede afirmar con seguridad que es lo que va a ocurrir y aunque todo apunte a que Aurelio Martínez y Amadeo Salvo son los encargados de comandar los destinos del club, en esta entidad nunca hay garantía de que las cosas sean como se nos cuentan.

 Yo no soy quien para dudar de la palabra de Aurelio Martínez pero, mucho me temo que si llega una oferta en firme por la compra del club, los planes de convertirnos en el nuevo Borussia pasarán a mejor vida y en un abrir y cerrar de ojos la panacea pasará a ser otra distinta a la que nos están vendiendo ahora.

 Por eso, que veamos a Valverde sentarse a negociar su renovación habrá que estar muy atentos a quien se sienta enfrente. Puede que sea el primer indicio serio sobre la identidad del futuro comandante de la nave che. Mientras tanto, nada es seguro y aún entonces...

Aniversario amargo para el Valencia CF



Nuestro Valencia CF cumplió ayer 94 años de existencia, toda una vida ajetreada, llena de éxitos y sinsabores pero una vida, al fin y al cabo, que nos ha permitido soñar e ilusionarnos desde el momento en que tomábamos conciencia de nuestra propia existencia. 

El de este año ha sido un cumpleaños más. Un cumpleaños sin más. Podía haber sido un gran cumpleaños, en el que el club exhibiese una hermosa sonrisa y transmitiese vigor y fortaleza, pero parece que aquellos a quienes en su día se les encargó cuidar de él, hace tiempo que decidieron abandonarlo a su suerte y claro, el resfriado se convirtió en pulmonía y a falta de medicamentos esta se hizo crónica, hasta el punto de que nuestro Valencia respira con verdaderas dificultades y sin asistencia alguna.

A su alrededor deberían velar por su salud los doctores, enfermeras, fisioterapeutas... ayudando a su recuperación. Pero el Valencia no es más que un fiel reflejo de la sociedad en la que vivimos y es por eso que, a día de hoy, está rodeado de banqueros frotándose las manos con los impagos, especuladores esperando obtener tajada de la herencia del enfermo y políticos a los que , en su precipitada huida, se les van cayendo de los bolsillos rotos los billetes de dudosa procedencia obtenidos, en no pocas ocasiones, a costa de la salud del propio enfermo.

Mientras tanto, con el sabor amargo de que deja un aniversario en estas condiciones, la afición (únicos familiares y amigos incondicionales del club) asisten atónitos a la escena, viendo como en vez de suministrarle fármacos que alivien la dolencia, quienes le rodean, se dedican a extraerle sangre y a arrancarle riñones, pulmones  sin piedad alguna. Lo están matando al tiempo que se auto proclaman expertos cirujanos sin siquiera haber pisado la Facultad de medicina y sin tener idea de lo que significa el juramento hipocrático, ese por el cual todo médico se compromete a asistir, que no a expoliar,  a cualquier enfermo que lo necesite.

El aficionado despierta a diario esperando la noticia de que el maná que salvará al Valencia está en camino, que el club recupera sus constantes vitales, que se levantará de la cama y comenzará a caminar de nuevo. Pasan los días y el fármaco milagroso no llega, ni de México ni de Arabia Saudi. No hay píldora milagrosa que lo venga a resucitar.  No existe el maná.

Cuando la enfermedad comienza a extenderse por los órganos vitales del club, a su alrededor no quedan más que charlatanes y buitres carroñeros, lobos hambrientos, leones, depredadores que esperan llevarse los restos mientras aceleran su muerte a base de dentelladas en la yugular. ¿Cómo podríamos celebrar un cumpleaños en estas condiciones?.

Por eso, es tiempo de pasar a la acción, de que el aficionado de un paso al frente y que se busquen los mecanismos necesarios para, en primer lugar, alejar del club a quienes lo han llevado a la UCI y en segundo lugar, expulsar de las inmediaciones a los buitres que esperan aprovecharse de los restos y a los falsos curanderos, vendedores de pócimas milagrosas que no sirven de nada.

Es el momento de actuar, de ejercer presión para que, con urgencia, se suministre oxigeno a un club que merece seguir cumpliendo años rodeado de sus seres queridos, que no son otros que quienes lejos de pensar en obtener beneficio, siempre están a su lado para ofrecerle aliento, en la victoria y en la derrota, en la salud y en la enfermedad...

Es hora de sumar esfuerzos, de aparcar diferencias, de analizar cuales son las medidas de urgencia que se pueden tomar. Rescatar al club de quienes lo asfixian y a  partir de ahí trabajar con humildad y esfuerzo para que podamos seguir celebrando cumpleaños con salud y energía, contentos de la mejoría de nuestro Valencia y a salvo de las garras de quienes se han venido aprovechando de él.

Bankia se queda con el Valencia CF en propiedad


El Valencia en manos de Bankia gracias a la gestión de Llorente y la Generalitat


Bueno, tenía que llegar. Cuando las cosas se hacen mal, tarde o temprano llega alguien y te lo dice a la cara. En este caso han sido los juzgados quienes han puesto las cosas en su sitio. 

"el juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Valencia ha anulado el aval que en 2009 concedió la Generalitat Valenciana, a través del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), a la Fundación Valencia CF para la ampliación de capital, con lo que el Consell queda liberado de asumir la deuda y Bankia se hace con la titularidad de las acciones y, por tanto, se convierte en la dueña del Valencia CF al no poder hacer frente la Fundación Valencia CF del pago de los 81 millones de euros pendientes, más los correspondientes intereses. Según el fallo, se debe volver a la situación anterior a la concesión del aval por el Instituto Valenciano de Finanzas, informa el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV)."  Superdeporte 12/03/2013 

Esta es sin duda la noticia del día en lo que se refiere a la actualidad del conjunto che. Una noticia que dará mucho que hablar durante los próximos meses y que, sin duda, condiciona de forma absoluta el futuro de la entidad valencianista.
Te estarás preguntando cuales son exactamente las consecuencias que de esta sentencia se deducen. Pues bien, vamos a intentar analizar los diferentes escenarios que de este fallo se derivan.

En primer lugar hay que apuntar al consejo de administración del club y a la Fundación, que promovieron y ejecutaron una ampliación de capital que, a todas luces, ha resultado ser irregular. 

De las irregularidades de dicha ampliación    el valencianismo se hizo eco desde el primer momento pero,  tanto el Consejo del Valencia como la Fundación,  prefirieron ignorarlas a pesar de ser conscientes de ello. 

Por tanto, la responsabilidad de los dirigentes del club y de la Fundación es absoluta y son ellos los responsables de que el Valencia haya caído en manos de su mayor acreedor, Bankia, una caja en quiebra.

Al segundo lugar a donde dirigir la mirada es al  gobierno valenciano del Partido Popular que ha jugado como le ha convenido con la imagen del Valencia para su propia propaganda y que, como tantos proyectos que han caído en sus manos, ha conducido a la ruina permitiendo, con sus nefastas decisiones políticas,  que el Valencia se endeudase, hasta límites insospechados, con Bancaja (entonces dirigida por Olivas) y posteriormente avalando, (con dinero público)  la compra de las acciones por parte de la Fundación. Unas acciones que, desde el primer momento, se sabía que la Fundación no podía pagar, por lo que la Generalitat    es principal responsable de lo que ahora sucede por las decisiones tomadas en aquel momento.

En tercer lugar hay que reprobar de forma contundente que el Consell (de nuevo el gobierno valenciano del Partido Popular) abonase los 4,2 millones de euros de los intereses generados por el mencionado préstamo para comprar las acciones del club. Utilización de dinero público para pagar los desmanes de una entidad privada. Está claro que el gobierno valenciano se vio obligado a asumir dicho gasto por dos razones: 

- la primera es porque eran conscientes de que el club se halla en situación de quiebra  gracias a muchas decisiones tomadas en los últimos años por el propio gobierno de la Generalitat. 

- En segundo lugar porque resultaba más fácil meter la mano en la caja pública para alargar la agonía del club, que asumir los propios errores y dimitir de sus cargos públicos, esos que pagamos con nuestro esfuerzo todos los valencianos.

Todo lo dicho hasta ahora inhabilita al Consejo del Valencia, al de la Fundación del Valencia, al gobierno de la Generalitat .  Ninguno de ellos puede seguir ni un minuto más ocupando cargos de responsabilidad.

¿Qué ocurrirá a partir de ahora?.
La situación es complicada porque, como dije antes, en estos momentos el dueño del club es el mismo que espera cobrar una deuda de 300 millones del propio club y de la Fundación del mismo. 

Por tanto, el club queda a expensas de lo que el Consejo de administración de Bankia decida que, sin dudarlo, tendrá como prioridad absoluta transformar  todo el patrimonio del Valencia CF (sea del tipo que sea) en dinero con el que llenar sus maltrechas arcas (no olvidemos quien es Bankia y en qué situación se encuentra) para rebajar la mencionada deuda.  

Eso supone que, a partir de ahora el nivel competitivo del equipo pasa a ocupar un lugar irrelevante y que todos, digo bien, todos los jugadores del club pueden salir del mismo por cantidades ridículas. Se trata de hacer caja a la mayor velocidad posible.

La segunda línea de actuación de Bankia pasará irremediablemente por intentar vender el club, algo que el VCF está intentando hacer desde hace tiempo y que no ha logrado porque, además de la deuda del club se buscaba una garantía de estabilidad en la gestión del comprador y asegurar un futuro, tanto económico como deportivo para la entidad. Todo esto pasa a segundo plano. 

A Bankia le importa poco el futuro del club, vender el mismo asegurándose el pago de la deuda resultará una operación más que satisfactoria para la caja. Por tanto, el club queda expuesto a   cualquier usurero que quiera renegociar la deuda con Bankia y hacer con el club lo que le venga en gana.

Tampoco me olvido de que la sentencia aún no se ha ejecutado y que, hasta entonces, el club sigue en manos del Consell. Habrá que esperar cual es la reacción del mismo, más aún, estoy ansioso por escuchar las explicaciones del President de la Generalitat, Alberto Fabra. Puede que antes de que esta sentencia sea ejecutada sea la propia Generalitat quien formalice la venta del club a no se sabe quien y que este se haga cargo de la deuda del club. Sea como fuere, la venta del club está próxima y todo conduce al mismo lugar, a que el VCF quede en manos de quien realice la primera oferta de compra, es decir, el club será malvendido en cualquiera de los casos. 

A la deriva
El Valencia en estos momentos es un barco a la deriva, un barco sin capitán, un barco en manos de piratas, un barco sin gobierno y a expensas de que las corrientes marinas acaben por empujarlo contra los arrecifes  y acabe hundido en mitad del océano.  La decisión del tribunal puede ser recurrida, es cierto, pero de qué serviría. Seguramente cuando todo esto se resuelva, si nada lo impide, el Valencia estará en manos de cualquier mafioso y de la historia y el nombre de este club histórico no quedará más que eso, la historia.

Gracias Soler, gracias Soriano, gracias Társilo, gracias Olivas, gracias Zaplana, gracias Camps, gracias Llorente, gracias… gracias a todos los que habéis estado mangoneando durante estos años por haber llevado al club a la peor situación de su historia. Gracias a todos en nombre de los rivales del Valencia CF, porque mejor trabajo no les podíais haber hecho y de parte nuestra, de parte de los aficionados valencianistas simplemente una palabra: desapareced

Manuel Llorente al borde de la dimisión



Ayer se conoció la noticia. El juzgado de instrucción número 3 de Valencia citaba, en calidad de imputados a Manuel Llorente, Társilo Piles, Javier Gómez y José Luis Olivas, por un presunto "delito societario". Los imputados tendrán que declarar ante el juez el próximo día 22 de abril.  Ver noticia en Levante-emv

Sin entrar en juicios paralelos, que no tienen sentido, la noticia si que merece ser considerada y comentada. En primer lugar resaltar la inoportunidad de la noticia. Ya sé que los juzgados no pueden estar pendientes de si el VCF tiene un partido importante o no para dar a conocer un tema de este calibre, pero lo cierto es que si la noticia se hubiese dado a conocer el próximo viernes (por poner un día) el equipo afrontaría el partido ante el PSG , del que dependen una buena suma de dinero, sin interferencias que puedan alterar la concentración necesaria para un envite de este calibre. Que no se mal interprete, que los juzgados trabajen como deban hacerlo, pero la inoportunidad ha sido manifiesta. 

En segundo lugar, el hecho de que se les llame en calidad de imputados no significa que sean culpables de nada, pero si que indica que, cuanto menos, el juez aprecia indicios de delito. Esta circunstancia siembra la sobra de la sospecha sobre el presidente en un momento en que su situación al frente del club podría considerarse como de delicada o muy delicada. 

Un golpe de efecto

Llorente ha estado en Madrid renegociando la deuda del club con Bankia y esperaba presentar un acuerdo tras el partido de París. Su otro golpe de efecto  era  presentar la renovación de Ernesto Valverde para las próximas dos temporadas. 

Eran dos bazas muy importantes para el presidente,  que sabe que se está moviendo en la cuerda floja. Pero la llamada del juez lo cambia todo,  el efecto balsámico que estas dos noticias podían suponer se diluye ante la noticia la imputación. 

Llorente piensa en la dimisión
Esto nos lleva a pensar que Manuel Llorente pueda estar pensando seriamente en presentar la dimisión. El presidente, que ya ha recibido varias sonoras pitadas en esta misma temporada, está muy tocado y parece que sus horas al frente del club están tocando su fin.  Un presidente imputado  no es lo más beneficioso para la imagen del club, las presiones del Consell en este sentido pueden ser decisivas. Llorente puede presentar su renuncia en las próximas horas. 

No es el mejor día para hablar de estas cosas, hoy toca remontar y seguir en Champions, pero en el club y en el Consell deben estar pensando en el sustituto del presidente. Sin duda, mañana será un día de noticias de alcance. Esperemos que, al menos en lo deportivo, podamos hablar de una gran gesta del equipo en el Parque de los príncipes. 

La Generalitat pone en venta el Valencia CF




La Generalitat ha pagado a Bankia los 4,8 millones de euros correspondientes a los intereses pendientes de la deuda de 89 millones que la Fundación del Valencia CF mantiene con la entidad financiera por el préstamo que en su día se les concedió para la compra de la mayoría accionarial del club.

Tras la dimisión de Társilo Piles, la Fundación pasó a manos de la Generalitat que, a pesar de que el Conseller Ciscar manifestó que no intervendrían en la gestión del club, ya se han puesto manos a la obra y están buscando un comprador para el club valencianista.

Mateo Castellá, Director General de Deportes, asumió el pasado viernes la responsabilidad dejada por Társilo Piles y desde entonces el control de la Generalitat sobre la Fundación es absoluto. Decir esto es lo mismo que decir que la Generalitat tiene el control total del Valencia Club de Fútbol, y es así porque , como es sabido, es la propia Fundación quien possee la mayoría accionarial del club.

Es decir, la Generalitat, a través del Consell, y abonando únicamente 4,8 millones de euros, sin ni siquiera comprar las acciones del club, se ha hecho con el mando del mismo. Lo que a partir de ahora ocurra con la entidad valencianista está única y exclusivamente en  manos de los políticos de la Generalitat, algo que, vista la forma en la que se ha gestionado la propia Generalitat, inspira muy poca confianza.

¿Cual es el riesgo para el valencianismo?
Hasta ahora el Valencia estaba en manos de Bankia, que tiene en  Manuel Llorente al encargado de gestionar el club, pagar los intereses que la deuda del Valencia genera con la propia entidad y la búsqueda de una venta de las parcelas del viejo estadio que permita saldar dicha deuda con la entidad.

Ahora el escenario cambia. La Generalitat ha utilizado casi cinco millones de euros de todos los valencianos para pagar los intereses de la deuda que la Fundación tiene con Bankia. Ello supone que, el club queda en sus manos y estos lo entregarán a aquel que se haga cargo de la mayoría de accionarial del Valencia CF, es decir, ni siquiera deberían aportar los 82 millones de la deuda sino unos 62 millones que corresponderían a algo más de la mitad de la totalidad de las acciones del club.

Si antes el VCF buscaba una solución global que permitiese la venta de las parcelas y la continuación de las obras del nuevo estadio, es decir, una solución en torno a los 240 millones de euros, ahora bastarían unos 60 millones para entregar el club.

O, es que acaso ¿alguien cree que si llega una oferta por la mayoría accionarial el Consell (la Generalitat) podría negarse a vender?.

El tema es grave por varias razones: 
- En primer lugar porque se ha utilizado dinero público para pagar la mala gestión de una entidad privada, algo a lo que nos tienen acostumbrados últimamente pero que , no por ello, debe dejar de escandalizarnos.

- En segundo lugar porque la Generalitat no busca a alguien que se haga cargo de la deuda del club sino que compre las acciones.

- Tercero porque la opinión pública no entendería que la Generalitat (a través del Consell) dijese que no a una oferta porque no garantizase el futuro del club. La Generalitat debe limitarse a vender las acciones y a cobrarlas, a restituir el dinero público a las arcas de la propia Generalitat y desvincularse del club en cuanto que surja la primera oportunidad para ello.

En definitiva, estamos en manos de la Generalitat que puede hacer lo que desee con el futuro del club. El club está en venta y no hay garantía de que se pueda escoger a un comprador de fiar.

Amigos, el futuro pinta muy negro para el club. La Generalitat lo venderá al primer postor, que no al mejor y con los tiempos que corren, mucho me temo que pueda caer en las peores manos. 

¿Quienes somos?, ¿de donde venimos?, ¿a donde vamos?


Tras la debacle de Samford Bridge, llega el momento de reflexionar.  ¿Por qué el Valencia no dio la cara ante el Chelsea?, ¿por qué Unai hace cambios que nadie comprende?, ¿por qué no se apartó a Miguel cuando debió hacerse y se llega a Londres con un Barragán con pocos kilómetros en sus piernas?, ¿por qué no se dio la cara ante el Genk o en la segunda mitad de Leverkusen... 

Son tantas y tantas preguntas que el cualquier reflexión que quiera hacer el aficionado valencianista puede acabar pareciendo incompleta porque ninguna de las respuestas, por si misma, aporta la luz suficiente para entender el verdadero nivel del equipo que tenemos en la actualidad. Por mucho que se hagan preguntas, siempre queda la sensación de que hay más preguntas por responder. 

Por eso, amigo lector, lo mejor es acudir a la raíz del problema, al origen y este se halla en la identidad del club: ¿quiénes somos?, ¿de donde venimos? y ¿a donde vamos?. Esas son las preguntas que hay que responder antes de meterse en debates estériles sobre si tenemos un lateral derecho de nivel o si se deben perdonar las andanzas nocturnas de los jugadores. 

¿Quienes somos?: El Valencia es un club que ha conquistado varios títulos nacionales e internacionales, que en la década anterior vivió su momento de esplendor con dos títulos de liga, dos finales de champions, una Supercopa, una UEFA y una Copa del Rey. Además en 2004 fue el mejor equipo del mundo, no lo digo yo, en la foto lo podréis comprobar. 

¿De donde venimos?: venimos de sufrir el mayor batacazo económico de la historia del club. Juan Soler arruinó al mejor equipo del mundo y lo dejó al borde de la desaparición. Idas y venidas de presidentes acabaron por darle la presidencia a Manuel Llorente por mediación de Bancaja (ahora Bankia), que no es otra cosa que el mayor acreedor del Valencia y quien realmente fiscaliza y controla el devenir del club. 

En esa tesitura, la prioridad es que el banco cobre lo suyo y para que ello suceda hay que vender activos, pero en fútbol los activos también son los jugadores y la venta de las estrellas supone una pérdida de caché que repercute en los ingresos por publicidad, taquilla, etc ; además de la perdida de competitividad que supone el hecho de pasar de una plantilla llena de jugadores de primer nivel a otra plagada de promesas por explotar y jugadores que por circunstancias varias no se pueden vender a otros clubes. 

¿A donde vamos?: en la actual situación y dado que el presidente no está por la labor de darle un giro a la gestión del club, el equipo seguirá navegando entre la quinta y la tercera posición en liga (dependiendo siempre de los problemas de At. Madrid, Sevilla o Villarreal), buscando reducir el coste de la plantilla y vendiéndole al aficionado la ilusión de hacer algo grande en Europa cuando realmente son muy conscientes de que la brecha entre el Valencia y el resto de equipos grandes de Europa cada vez es mayor. 

Así pues, el aficionado valencianista tiene dos opciones, creer en su equipo como quien compra un décimo de lotería y espera que un día le toque o abrir los ojos y darse cuenta que de aquel equipo campeón ya no queda nada y que los objetivos ahora son los de un equipo de segundo nivel. Hasta el mismo Unai, entrenador de segundo nivel, lo dijo anoche, en referencia a los objetivos del equipo en la Europa League, sobre la que afirmó que en dicha competición el Valencia si que puede aspirar a conquistarla. 

Es decir, mientras se devalúa la plantilla y se reduce la deuda de Bankia, al aficionado se le vende que las aspiraciones son las mismas de antaño el presidente presiona públicamente al entrenador para que consiga algo más que la tercera posición, sin embargo, todos sabemos que Unai no puede hacer crecer más a este equipo, por sus propias limitaciones y por las de la plantilla. No hay más cera que la que arde y el proyecto no puede dar más rendimiento que el que a día de hoy le da a los directivos de Bankia. 

Y este es el punto en que planteo una nueva pregunta: 

¿hacia donde deberíamos ir?

Estoy seguro de que muchos de los aficionados que cada partido se dejan el alma animando al equipo, convendrán conmigo que el único camino posible es el de la recuperación del prestigio perdido y ello pasa por reestructurar el club desde sus cimientos. No basta el plan de austeridad de Llorente porque dicho plan limita la capacidad de ingresos y por tanto impide el crecimiento. Hay que buscar nuevas vías de rentabilidad para que el club salga de la lenta muerte agónica a la que se le ha condenado. 

La afición ya sabe que estamos inmersos en una travesía en el desierto de la que no sabemos cuando vamos a salir, son conscientes de que tardaremos en volver a celebrar un título y por eso, la derrota de Londres no ha sido ni mucho menos lo dolorosa que fue aquella de 2007 ante el mismo rival en el mismo escenario y en la misma competición. 

Llorente ha conseguido que la exigente afición del Valencia asuma que no va a ganar. Pero de ese descenso a las miserias deberíamos sacar algo bueno, algo que no se limite a reducir la deuda en un cinco o un diez por cien cada ejercicio sino algo positivo en cuanto a estructura del club y modernización de la escuela y del organigrama general de la entidad. 

La escuela de Paterna debería estar dando frutos; en periodos de crisis es mejor sacrificar cinco millones de euros de un fichaje innecesario y destinarlos a dar un salto de calidad en las bases que, al fin y al cabo deben ser la fuente de la que se nutra el equipo y aprovechar estos años de sequía de títulos para ir creando una auténtica escuela de fútbol de primer nivel, con profesionales de primer nivel y con rastreadores de jóvenes talentos que sepan lo que se traen entre manos. El objetivo debería situarse en conseguir que el once de cada domingo esté compuesto por  un mínimo de 5-6 jugadores titulares salidos de Paterna y con calidad para optar a llegar a la selección nacional. 

La venta de los terrenos de Mestalla. No existe ningún indicador que diga que en la próxima década se vayan a revalorizar dichos terrenos. Por eso, el Valencia debería centrarse en negociar con Bankia y conseguir una dación en pago, es decir, que Bankia se quede los terrenos por impago de la deuda y que con dicha expropiación el club quede liberado de la deuda. 

La eliminación automática de la deuda debe servir para obtener créditos que permitan la inmediata finalización del Nuevo Mestalla y con ello abrir, de una vez por todas, la vía de la obtención de nuevos ingresos por explotación del terciario. 

La internacionalización de la imagen del club, la obtención de mayores derecho televisivos (cambiar la posición que mantiene Llorente por una que reivindique un reparto más justo)  son otros de los frentes que el Valencia debería abordar para cambiar esta dinámica de economía depresiva en la que nos vemos inmersos y  de la que no hay signos visibles que hagan pensar en un próximo cambio de rumbo. 

Todo ello pasaría por algo urgente e imprescindible: la democratización verdadera del club poniendo a disposición del aficionado el paquete de acciones que mantiene retenido la Fundación y que le da el control absoluto de la situación a Manuel Llorente  y por ende a Bankia. Mientras esta circunstancia no se de, el destino del club será el de ir menguando año a año. 

Ahora, amigo lector, supongo que te darás cuenta el por qué de no querer hablar hoy ni de Unai, ni de Miguel, ni otros temas que a la postre solo están ahí para hacernos perder de vista el autentico problema que no es otro que la actual gestión del club y sus gestores.


Juan Soler sigue matando al Valencia CF


El Valencia Cf ha sido condenado a pagar una indemnización de 18 millones de euros a la empresa Hoteles Lao Garriga HLG por la rescisión del contrato que ambas partes firmaron en 2001 para la construcción de un hotel de 115 habitaciones junto al actual Mestalla en la esquina de la Avenida de Aragón.

Las negociaciones se iniciaron cuando Pedro Cortés presidía el club y Manuel Llorente era consejero delegado del club. La llegada a la presidencia de Juan Soler supuso que éste rompiese el acuerdo al que sus antecesores habían llegado. La empresa denunció los hechos y en 2006 hizo una oferta al club en la que le solicitaba parte de los derechos del terciario de las instalaciones del Nuevo Mestalla. Soler se negó en rotundo y la demanda siguió su curso. Ahora, el Valencia deberá abonar 18 millones de euros en concepto de indemnización.

Una vez más se hecha de menos que el club no denuncie a Juan Soler y le exija responsabilidades por el daño económico y social que ha producido en la SAD Valencia CF durante su mandato.

Juan Soler sigue arruinando al club, matando a una entidad que nunca debió presidir.

El secreto mejor guardado


Nadie sonríe como Vicente Soriano
Desde la toma de cargo de consejero delegado por parte de Javier Gómez , se ha especulado mucho con el papel que juega Vicente Soriano en el club. Tan evidente fue que perdía el poder de que antes disponía, que el propio Soriano, se vio obligado a desmentir públicamente que fuese un presidente florero. Ahora, con la celebración del Valencia - Barça hemos descubierto el cargo real de Don Vicente Soriano "El Sori".


Como podemos ver en la foto robada "de internet", la función de Vicente Soriano es la de librero y, como se puede apreciar en la imagen,  consiguió venderle el libro de la historia del Valencia al propio Laporta. Los hay que aseguran que le arrancó 50 euros, lo cual, dicho sea de paso, no es fácil de conseguir de un catalán. Mérito tiene lo del Sori. 


 Así pues, queda desvelado el secreto mejor guardado del Valencianismo, Vicente Soriano no venderá las parcelas, venderá libros de los 90 años de historia del Valencia CF y lo hará en la plaza de la Virgen, cada mañana de 9 a 14 horas, hasta que consiga acabar con la deuda.

Juan Soler habla de la ampliación de capital


Juan Soler intentará seguir manteniendo su poder accionarial

Salta la noticia más esperada de los últimos tiempos. No se trata de la confirmación de la venta o no venta de Villa al Madrid, sino de que Juan Soler comprará acciones de la próxima ampliación de capital del Valencia CF.

La noticia la he recogido de "El Valencianista" y la verdad me ha hecho menos gracia que un ataud en una boda. Juan Soler lleva meses medrando en la sombra, son muchos los que aún a día de hoy trabajan dentro del club a sus órdenes y en contra del beneficio del club y uno de ellos no es otro que Javier Gómez.
A los ilusos que pensaron que Javier Gómez ascendió a consejero delegado para solucionar los problemas del Valencia, les diré que ahí tienen la respuesta, en las palabras de Soler.

 J.G. tomó las riendas del club para asegurar tres cosas:

1- Que se obtendría el crédito necesario para evitar una intervención que pusiese en peligro las acciones de Soler.

2- Ayudar a que las arcas particulares de Soler no sufriesen ningún "meneo" y me estoy refiriendo a los 27 millones de euros que Soler debió pagarle al Valencia por la torre de Mestalla y que finalmente el Valencia asumió como deuda propia.

3- Para asegurarle a Soler que en caso de una ampliación de capital, la cantidad que deberá abonar el propio Soler para seguir manteniendo su 37% de acciones, no sería una cantidad muy elevada.

Javier Gómez es, sin duda alguna, un gran gestor, con el único inconveniente de que está cobrando una nómina del Valencia para servir a los intereses particulares de Soler. Fuera, J.G. debe salir del club de inmediato.


Los habrá que se pregunten de donde sacará Juan  Soler los 34 millones necesarios para seguir mateniendo su actual poder accionarial. Las cuentas son fáciles, Soler abonará los 27 millones que debió abonar para la compra de la torre y otros siete millones, con lo que la jugada es doble. Por una parte, se ahorra la compra de dicha torre, que le estaba dando más de un dolor de cabeza y por otra parte, inyectando únicamente 7 millones de euros en las arcas de club, retoma la gestión del mismo con 92 millones en caja y una imagen nueva que le permitiría afrontar su gran sueño de inaugurar el estadio como presidente del club.

 
Tras la inauguración del estadio y con las parcelas vendidas, llegará la hora del adios, pero para entonces el señor Soler habrá dejado miles de cadaveres por el camino y muchos millones de euros de los valencianistas habrán terminado en la basura, o lo que es peor, en sus bolsillos.

Yo no pienso comprar ni una sola acción y tú, si amas al Valencia, deberías plantearte la misma cuestión. Comprar acciones del Valencia, Si Soler mantiene su poder accionarial, no es más que darle nuestro dinero para que siga haciendo de las suyas. Por mi parte, eso no sucederá y si queda alguien dentro del club que sienta un poco los colores, ya está tardando en presionar para que la solución venga desde otra parte. Lo de Soler supera la desvergüenza.
Nota: Juan Soler ha declarado la suspensión de pagos de una de las empresas particulares que mantenía avales del Valencia. Para mas información haz click aquí

Arrimar el hombro si, pero con matices


¿Arrimar el hombro?
Drakul ha publicado un artículo en su blog De Nit en el que refiriéndose a la ampliación de capital, hace un llamamiento a la afición para que se comprometa y compre acciones, las que cada uno pueda comprar con el fin de recuperar la cuota de poder que el aficionado perdió en su día. Drakul afirma:


"Ahora podremos recuperar nuestro club, podremos volver a ser los dueños, podremos pedir responsabilidades a Presidentes que no sirvan al club y que vengan a servirse. Valencianistas, comprad acciones. Las que podáis, quien pueda comprar una que la compre, quien pueda comprar cien que las compre"




La cuestión que Drakul plantea es interesante y por eso he decidido hacer una pequeña reflexión al respecto:


Yo entiendo perfectamente que en estos momentos lo más razonable es lanzar el mensaje que Drakul envía, sin embargo, me surgen muchas dudas al respecto de esta ampliación de capital.



La ampliación nace torcida porque el consejo de ayer no afirmó con rotundidad que se vaya a producir. El propio Soriano dejó caer que si se venden las parcelas antes del final de temporada, tal vez no sea necesaria la ampliación de capital.

Pero en caso de que acabe por realizarse:


Arrimar el hombro
significa que para mantener el valor de mis 8 acciones, tengo que comprar 80 más. Imaginate las que hemos de comprar de más los pequeños accionistas para robarles una minima parte de poder a los Soler y Soriano.



Arrimar el hombro
significa que me están pidiendo que meta mi dinero en una entidad que Soler ha arruinado y que nadie me garantiza que no la vuelva a arruinar porque, entre otras cosas, tiene derecho preferente para comprar acciones, con lo que, si se le ocurriese comprarlas y mantener el 37 % que ahora tiene y Soriano su 10%, lo único que conseguiríamos es darle nuestros ahorros a Soler y Soriano para que los vuelvan a tirar a la basura.


Esta bién lo de arrimar el hombro, pero no estaría mal que  Soler y Soriano comenzasen por dar la cara y decir que están dispuestos a ceder su parte de poder, que están dispuestos a que el club cambie de manos y que nos garantizan que no van a volver a dirigir al Valencia jamás. Soler y Soriano deben comprometerse públicamente a que no comprarán más acciones del club, a que esta ampliación de capital no es un truco más para seguir jugando con nuestras emociones y con nuestro dinero.



Arrimar el hombro si, pero que lo arrimen más aquellos que lo han hundido y la mejor forma de que lo arrimen es marcharse bien léjos

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Con la llegada del dinero volvemos a hablar de futbol


Ya se han conseguido los 50 millones de euros del crédito que Javier Gómez prometió en el consejo del pasado Lunes. Además, se confirma de forma oficial que al final de la presente temporada se realizará una ampliación de capital de 92 millones de euros. Ello supone que el Valencia respira, evita la ley concursal, sus jugadores y cuerpo técnico cobran las cantidades que se les adeuda, se abona la deuda de  19 millones a la UTE y por tanto, se reanudan las obras del nuevo estadio. Es decir, volvemos a hablar de fútbol. Ya era hora.

El Valencia se enfrenta este fin de semana a un Getafe que poco o nada se parece al de pasadas temporadas. Instalado en mitad de la tabla, pero a solo dos puntos del descenso, los madrileños llegarán a Mestalla con la necesidad de sumar. Un punto sería un gran botin para ellos y por tanto, es de esperar que vengan a encerrarse atrás y a esperar su oportunidad.



El Valencia, por su parte, debe comenzar a despegar dudas y demostrar que la épica victoria del Sardinero les ha dado confianza, que el equipo está con ganas de encadenar una racha de victorias y así volver a aspirar a la plaza de champions que ocupó durante casi todo el campeonato.


Para ello habrá que abrir la lata que preparará Victor Muñoz, marcar pronto el primer gol y a partir de ahí intentar hacer el segundo que evite los nervios y las lagunas defensivas que tanto han masacrado al equipo durante esta temporada. Silva y Villa parece que estarán listos para entrar de inicio, sin embargo la lista de bajas, como viene siendo habitual, es larga.


Joaquín no llegará a tiempo, por lo que la continuidad de Pablo Hernández en el once inicial está casi garantizada, el de Onda ha cuajado actuaciones muy buenas en los últimos encuentros y a buen seguro querrá seguir demostrando que puede seguir siendo titular.


Pero los problemas más graves siguen apareciendo en la zona defensiva. La ausencia de Marchena y del Horno, la duda de Miguel y la sanción de Alexis (a la espera de la cautelar), dejan a la defensa valencianista en cuadro. Si Miguel no llega a tiempo, Maduro o Albiol pueden volver a jugar en el lateral derecho y Albelda podría jugar de central. En el caso de que Miguel llegase a tiempo Albiol y Maduro serían los centrales y Albelda pasaría a la medular. En cualquier caso, será clave no recibir más tarjetas que provoquen nuevas bajas para los próximos partidos y sobre todo, mostrarse seguros defensivamente desde el primer minuto y recobrar la confianza perdida atrás, aunque ello, como es sabido, dependerá en parte del trabajo defensivo de la medular. Esperaremos acontecimientos.


Si el Getafe llega con la necesidad imperiosa de puntuar para no verse en plazas de descenso, no es menor la necesidad del Valencia por recuperar su credibilidad y seguir pensando que la champions es posible, aunque para ello, claro está, haya que sumar almenos 20 de los últimos 30 puntos en litigio.
Se ha hecho oficial el sistema del asiento libre a través de servicaixa. Para conocer todos los detalles haz click aquí

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